Cada día
me doy más cuenta que el tema del autocuidado es muy importante en
la educación de mi hija. Sobre todo ahora que tiene ocho años y que
cada día va creciendo más. Me viene a la mente lo gustoso y
divertido que puede convertirse este ritual de cuidarse: verse al
espejo y cepillarse el cabello, o ponerse cremas y perfumes, o
consentirse pintándose las uñas. Disfrutar su ser femenino,
mientras se procura. Solo lo pienso y me emociona.
Luego,
cuando estamos en casa, jugamos al Spa como una forma lúdica de
enseñarse a que se cuide y se procure por ella y para ella, así que
nos pintamos las uñas y nos tomamos nuestra taza de té, solo con
eso ya nos dimos un momento de descanso y también de autocuidado.
Ahora que
lo he visto más a detalle, el juego es parte importante de esta
enseñanza, pero también influye mucho el ejemplo: Si Sofía ve que
cuido mi piel, o me procuro haciendo ejercicio o dándome un momento
de consentirme; ella tiene un claro ejemplo que depende de mi
cuidarme y sobre todo quererme; estar bien. Ahora que lo hice
consciente, procuro darle ese mensaje. Enseñarle con mi ejemplo que
si yo me cuido y me siento bien, la forma en que me relaciono con los
demás será de cordialidad y contento.
¿Tú
cómo promueves el autocuidado en casa?
Para mamás: Hablando de autocuidado, el otro día probé una crema de la
marca brasileña Natura, que me encantó. La crema es parte de la
colección Balanceo de Hamaca y así me sentí cuando me la puse: muy
fresca. Yo soy muy especial con las cremas porque tengo piel reseca y
todo el día ando haciendo muchas cosas y siento que eso hace que mi
piel se canse más. Pero ahora me pongo esta crema y todo el día
siento la piel humectada, pero sobre todo, sana. Se las recomiendo
mucho junto con el jabón para baño, una buena forma de consentirse para luego, seguir dándole a
la rutina diaria.
Sofía abrió el libro,
le llamaba la atención el título: Zapatos, zapatitos, zapatones. Es
un libro que cuenta las historias de un zapatero que es visitado por
varios personajes: cenicienta, un ogro y un payaso; y todos buscan
hacerse unos zapatos según sus tamaños y formas de pie. Es una
historia, que en forma de aventura, deja el mensaje de conocer las
diferencias y encontrar la mejor opción para cada quien desde la
convivencia y el respeto. Mientras mi hija leía (ella sola porque ya
es niña grande, como ella dice) yo disfrutaba ver cómo se divertía
con el texto y las ilustraciones. Un buen rato de conocer un libro
nuevo. Ahí terminó de hacer su primer lectura.
Cuando estaba a punto
de cerrar el cuento, le dije que ahora las dos haríamos una segunda
lectura, pero con un elemento nuevo: con el celular. Sofía me veía
extrañada cuando le decía que pasara el dispositivo sobre las
hojas. Me insistía que los celulares no sirven para leer libros, yo
solo sonreía y le decía que pasara la cámara del celular sobre las
ilustraciones. Entonces vio que los personajes del cuento salían en
tercera dimensión por el teléfono y se escuchaba una música que
ambientaba la historia.
Pasamos un buen rato
disfrutando el cuento junto con las ilustraciones que salían del
libro para moverse en tercera dimensión en el celular; lo que le
llaman Realidad Aumentada, una nueva forma de jugar con los objetos
físicos y darles un toque de realidad virtual. El momento de lectura
se volvió todavía más creativo porque puedes jugar con la
aplicación del cuento o tomarle foto a los personajes.
Mi hija no quería
cerrar el libro, había encontrado otra forma de disfrutar las
historias.
Me gustó mucho la
propuesta que nos presenta la plataforma de libros infantiles y
juveniles Boolino; es una buena historia donde junta dispositivos
electrónicos, sin dejar de fomentar la lectura y diversión en niñas
y niños.
Son cuentos de alta
calidad por donde se les vea. Sofía y yo los disfrutamos al máximo.
Dos días después, la
abuela de mi hija le regaló un libro de la misma editorial. Cuando
Sofía vió de qué se trataba, sonrió emocionada y me dijo: “Mira
mamá, otro libro como el que me enseñaste; baja la aplicación en
el celular de la abuela”. Ahora mi suegra también es parte de los
libros tecnológicos y los disfruta con su nieta.
Todos estamos dando un
paso adelante a la tecnología, es algo que no podemos dejar de lado
y menos con niñas y niños de esta generación. Me gusta la idea de
que la introducción a la tecnología con mi hija, sea a través de
mensajes propositivos y que nos ayuden a pasar un buen rato en
familia. Bien por Boolino, que estas publicaciones sean las primeras
de muchas por explorar.
Si les interesan estos
libros, les cuento que ya están a la venta en diferentes librerías
de México.
Para que conozcan más
de cómo funciona la realidad aumentada en el libro, les comparto
este video.