9.4.14

Descubran el Museo de Arte Popular

Como aparece en Chilango
 El Museo de Arte Popular es una buena opción para salir con los peques. En este lugar hay color por todos lados, lo cual lo hace más llamativo alrededor del edificio blanco que revitalizaron para que albergara una colección que muestra las artesanías más representativas de la República Mexicana: bordados, chaquiras, ollas de barro, juguetes tradicionales, pinturas en papel amate, árboles de la vida y un salón lleno de alebrijes de diferentes tamaños, formas y animales.
A mi hija y a mi nos gusta pasear por este Museo. La sala que más nos gusta es la que presenta los diferentes utensilios para la cocina: Jarras de barro café decoradas con delgados trazos de pincel de diferentes colores, platos de barro negro ornamentados con diferentes surcos, vasos de diferentes de Diferentes regiones: Jalisco, la Península de Yucatán y el Itsmo de Tehuantepec. Además de metates y mi favorito: molinillos de chocolates de diferentes tamaños para toda ocasión. La sala de juguetes tradicionales también es obligatoria para visitarla con niñas y niños: carruseles, escaleras de , camiones de madera, muñecas de trapo, muñecas de porcelana, trompos, yoyos y baleros.
Estén pendientes al subir las escaleras porque un alebrije los puede sorprender. Así es este Museo, cada rincón es una grata sorpresa.
Tienen una estrecha ínteractividad con los artesanos, ellos organizan el concurso, desfile y exposición de los alebrijes. También hacen concurso y exposición de piñatas y papalotes. el patio principal se llena de figuras cada temporada con estas exposiciones.
Los fines de semana realizan cuenta cuentos y talleres de artesanías para niñas y niños. Tsmbién hay talleres para adultos.
Saliendo del MAP, les recomiendo que caminen unas calles hacia la zona 1 del Centro, para llegar a la calle de Bolívar, aquí encontrarán el tradicional Salón Corona, la primera sección es una barra para comer un taco, tomar una cerveza y seguir el camino. Para ir con niños, vale la pena pasar al salón, sentarse y comer con calma. Les recomiendo llegar temprano porque es muy popular y suele llenarse, sobre todo los fines de semana. 
Museo de Arte PopularRevillagigedo 11, Centro, Cuauhtémoc
Teléfono: 5510 2201
Horarios: Martes a domingo de las 10:00 a las 18:00 horas.
Miércoles de las 10:00 a las 21:00 horas.

Salón Corona:Bolivar No. 24. Col, Centro
Teléfono: 55 12 90 07

16.2.14

Un domingo con los dinosaurios.


 Esta semana Sofía y yo nos quedamos en casa. No hubo escuela, ni clases extracurriculares. Desde el sábado pasado nos encerramos en nuestro hogar por una gripa fuerte y una tos sin cesar.

Siete días sin salir se convirtieron en una lección de paciencia, tanto para mi hija, como para mi. Sofía vio todas sus películas, a veces jugaba, otras se dormía, otras dibujaba y otras jugaba con el gato. Algo valioso es que tuvo un reencuentro con sus libros; y ahora que sabe leer, los leyó desde su voz, los disfrutó desde sus ojos.

Había un libro que ni ella, ni yo habíamos leído. Era la primer experiencia de las dos, así que Sofía me lo dio para hacer la lectura inaugural. El libro se llama: Un domingo con los dinosaurios. Me acuerdo que le compré este libro su primer día de primaria; lo escogí porque a mi hija le encantan los dinosaurios, así que me pareció conveniente por el título.

Un domingo con los dinosaurios es un cuento narrado por el papá de dos niños: Arturo y Quique. Eso me pareció muy original: Un cuento infantil que presenta la voz de un padre de familia, ya pone otra perspectiva a las cosas. Resulta que un domingo, la mamá de la familia sale da casa y el papá se queda todo el día con los niños. El personaje del papá se muestra muy confiado de saber cómo interactúa con sus hijos; se siente que los conoce y que domina el tema de cuidarlos. La sorpresa es que lo que piensa es muy diferente a cómo se van dando las cosas.

Me pareció interesante que mientras leía el libro Sofía se reía de las acciones que hacían los hijos, como si su risa fuera una forma de hacerse cómplice con los personajes. Por otro lado, mientras yo leía la voz del papá, me iban cayendo veintes y más veintes sobre la convivencia con mi hija. Cada página me dejaba una pregunta real y al mismo tiempo amorosa: ¿Qué tanto conozco a mi hija?.

Al final del libro las emociones estaban a flor de piel, yo lloraba porque me conmovió por todo lo que pasó el papá y Jorja reía y reía por las enseñanzas que daban los niños.

Les recomiendo este libro. Más allá de la historia que presenta, la enseñanza es hacer lazos con los hijos. Involucrarnos en su mundo y en su espacio. Hacernos cómplices de sus sueños.

La autora Marie-Aude Murail es una experta en el mundo de la edición y prensa infantil. Después de hacer su tesis sobre cómo se adaptan las novelas clásicas al público infantil; me deja claro que conoce las dos narrativas, porque su texto le habla tanto al adulto como al niño.

Un domingo con los dinosaurios lo pueden encontrar en las librerías del Fondo de Cultura Económica. Es parte de la colección “A la orilla del viento”, ideal para los peques que empiezan a leer. El libro cuesta solo $39.00.