3.4.19

De cómo me dijo mi hija que ya creció.


Vimos Cómo entrenar a tu dragón 3. Fue como ir a la graduación de uno de mis hijos. No sé cómo explicar el gusto que me dio ver a Hipo crecer; y (sin temor a ser spoiler) conocer a sus hijos.

Fuimos a verla al cine, el domingo pasado. Dos días después, vimos de nuevo Cómo entrenar a tu Dragón 1. Los personajes eran muy jóvenes. Incluso, los gestos de la animación, se puede ver que les queda mucho camino por recorrer. Con un tono de emoción, le compartí a mi hija “¡se ven súper chiquitos!”, a lo que ella respondió “hemos crecido juntos”.

Sí, Sofía también ya creció.

Ahí me di cuenta que Cómo entrenar a tu dragón, ha sido una historia que ha acompañado a mi hija por el camino de su infancia. Ha compartido el proceso de conocer su capacidad de hacer lo que le gusta y conocer más de ella; respetar y tratar de entender a las demás personas y animales; conocer el valor de la amistad y de la familia; dejar ir y aceptar crecer. Todos éstos temas los hemos platicado a través de Cómo entrenar a tu dragón, así que sí, ha sido parte de la vida de mi hija, desde diferentes puntos de vista.

Las películas ayudan a conocernos y entender en qué etapa de la vida estamos.

Al final de la película yo lloraba y mi hija esbozaba una sonrisa (ella ya la había visto con su abuela y me insistía que la fuéramos a ver juntas), como si a través de la película me estuviera preparando su crecimiento, me estuviera comunicando que ya está lista para entrar a la adolescencia. Cuando corrieron los créditos, la abracé muy fuerte y le dije que la quería. Ella me dijo “sabía que ibas a llorar, crecemos tan rápido. Yo también te quiero”. Vaya claridad de una persona de casi 12 años… crecen tan rápido.

Así que gracias Cómo entrenar a tu dragón 3, para prepararme al crecimiento, por darle a mi hija la herramienta de comunicarme esa preparación; porque ese dragón, lo que entiendo como infancia, siempre estará ahí para irlo a visitar y jugar y encontrarnos; mientras seguimos creciendo, viviendo, compartiendo la vida mi hija y yo.


14.2.19

El festival musical de PapásDF.


Ya sin pensarlo, empiezo a cantar la canción. Es inmediato. Cuando veo a mi hija, siento la energía de volver a cantarla. Como si las dos compartiéramos el ritmo, y la buena vibra de la tonada. Llevamos dos semanas así, y no veo una fecha que se termine. Cantamos y cantamos la canción de “The night begins to shine” que aparece en las caricaturas de los Jóvenes Titanes. 




La caricatura es divertídisima. Es un momento que disfrutamos Sofía y yo. Reímos a carcajadas; pero la canción es todavía mejor. O, tal vez, yo ya le agarré cariño, porque ha sido una forma de relacionarme con mi hija. Como compartir un chiste local.



Me di cuenta que tenemos varias canciones que hemos compartido mientras vamos creciendo, yo como mamá y ella como hija. Vamos conociendo diferentes artistas o nos vamos compartiendo gustos: ella me enseñó a Gorillaz y yo le compartí a los Beatles. Así cantamos, bailamos, nos reímos y sigue la música, cual festival, sin parar.



Tanto hemos compartido, y que también he publicado en éste blog, que empecé a hacer una playlist en Spotify. Ésta lista, no va ni a la tercera parte, pero ya tiene unos ritmos interesantes que canto con mi hija, y ahora también empiezo éste viaje con mi hijo, mientras disfrutamos de nuestra vida en la Ciudad de México.



Así que, les comparto la playlist. Si tienen sugerencias para sumarle a la lista o algunas canciones que nos quieran compartir, ¡son más que bienvenidos!

Aquí la playlist: